
Yo no soy esa mujer,
que no sale de casa y que pone a tus pies, lo mejor de su alma. No me convertiré, en el eco de tu voz en un rincón... yo no soy esa mujer. Cambia tu manera de pensar en mi, o verás como no me encontraras aquí. Aunque se rompa mi corazón te obligaré a que entiendas esta lección.




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